La moto es un buen medio de transporte para los que no tienen una familia numerosa. Ideal para transportes de media distancia, con un mantenimiento más económico que el de un coche, y sin necesidad de alquilar una plaza de parking privado porque es mucho más fácil encontrar aparcamiento.
Moverse sobre dos ruedas resulta mucho más rápido y mucho más económico. Agiliza la circulación, evita los grandes atascos y contribuye a reducir emisiones de CO2, ya que, al consumir menos, contaminan en un menor porcentaje el medio ambiente. Des del permiso de poder utilizar el carril bus-taxi, o el aparcamiento gratuito y el libre acceso a los barrios donde el tráfico está restringido, toda esta serie de argumentos positivos hacen de la moto una opción a tener mucho en cuenta al elegir medio de transporte.
Y, evidentemente, el hecho de poder conducir motos de hasta 125cc sin tener que sacarnos un carné específico resulta muy tentador, ya que con el carné de coche hay más que suficiente.
En una ciudad como Barcelona, por ejemplo, la segunda urbe europea con más motos matriculadas después de Roma, se ha comprobado que el uso de este vehículo no solo favorece la circulación vial, sino que también aligera el transporte público, que podría llegar a un cierto colapso si tuviera que asimilar todos esos viajes potenciales.
Del libro “100 trucs per arribar a final de mes (en temps de crisi)” De David Escamilla y Humberto Salerno. Cossetànica Edicions. Mayo 2009.
