Mantenimiento efectivo del sistema de refrigeración líquida

Cómo funciona el circuito de refrigeración de una moto.

El motor de una motocicleta necesita mantenerse a una temperatura estable para obtener su máximo rendimiento. Si la temperatura de trabajo es muy alta o muy baja aparecen problemas de falta de rendimiento y desgaste de las piezas.

El sistema de refrigeración se encarga de mantener el motor funcionando a un régimen de temperaturas óptimo, alcanzando rápidamente la temperatura de trabajo, disipando el calor sobrante y manteniendo su temperatura constante en cualquier circunstancia. Además, un motor refrigerado por líquido es menos ruidoso, y ofrece mejores cifras de consumo y emisiones contaminantes.

El funcionamiento del sistema es sencillo. Las paredes de los elementos más calientes están formadas por una estructura de tabique doble, por el interior de la cual circula el líquido refrigerante a una determinada presión.

De que esto sea así se encarga una bomba que acostumbra a estar accionada directamente por el cigüeñal y que se mueve a su misma velocidad. El líquido, impulsado por la bomba desde la parte baja del radiador, realiza un recorrido ascendente por el motor hasta llegar a la parte superior del radiador.

Durante su recorrido, el líquido refrigerante absorbe parte del calor, del que conseguirá desprenderse al atravesar el radiador en dirección descendente hacia la bomba, donde iniciará un nuevo el ciclo de refrigeración.

Control de la presión interna.

La presión dentro del circuito aumenta al incrementarse la temperatura a causa del aumento de volumen del líquido refrigerante. La presión del circuito se controla a través del tapón del radiador, que la mantiene a mayor presión que la atmosférica para aumentar el punto de ebullición del líquido refrigerante por encima de los 120 ºC. El tapón dispone de una válvula que alivia la presión del sistema evacuando el líquido refrigerante a un depósito de expansión. Cuando el motor se enfríe, el líquido volverá de nuevo al circuito de donde salió a través de una válvula de retorno incluida en el centro del mismo tapón.

Control de la temperatura de trabajo.

La temperatura de trabajo del motor se controla a través del termostato. El termostato se instala en la salida del motor y dispone de dos tomas, una que conecta con la entrada del radiador y otra que conecta con la bomba. Cuando la temperatura del motor es muy baja, el termostato cierra el paso al radiador y deriva el líquido hacia la bomba, calentándose rápidamente el motor. Cuando el motor llega a su temperatura de trabajo, el termostato cierra el paso a la bomba y abre el paso al radiador, controlando la temperatura del líquido refrigerante.

El termostato dispone de una salida auxiliar hacia el radiador que siempre está abierta para evitar la sobrepresión durante la primera fase de calentamiento. El control de paso de líquido refrigerante entre estos dos circuitos es el que consigue mantener la temperatura estable durante el funcionamiento del motor, abriéndose o cerrándose según las necesidades de refrigeración.

Tipos de líquido refrigerante.

El líquido refrigerante está compuesto por agua destilada tratada con aditivos derivados del alcohol, el más común es el etilenglicol, que permiten reducir su punto de congelación cerca de -30ºC. Esta clase de agua destilada se conoce con el nombre de anticongelante. En zonas muy frías, el aumento de volumen del agua cuando está congelada podría llegar dañar los elementos del sistema de refrigeración, y la función del anticongelante es evitar este fenómeno.

El refrigerante se clasifica según la relación entre agua destilada y alcohol. Podemos encontrar anticongelante 70/30 y 50/50 (agua / alcohol), que son los más comunes, y siempre se instalará el recomendado por el fabricante para adaptar la motocicleta a las condiciones climáticas del país de venta.

Mantenimiento del líquido refrigerante.

El mantenimiento del sistema de refrigeración se centra en la comprobación del nivel de líquido en el vaso expansor con el motor frio. Se mantendrá el nivel de refrigerante dentro de las marcas de máximo y mínimo del vaso expansor. Por razones de compatibilidad respetaremos el color del refrigerante que añadimos  al vaso expansor, ya que éste determina su composición química interna.

Es importante no usar nunca agua corriente para la mezcla anticongelante. El agua corriente contiene residuos minerales que pueden interaccionar con los aditivos y corromper la mezcla anticongelante, así como provocar depósitos minerales en los conductos del sistema de refrigeración.

Se recomienda sustituir el líquido de refrigeración una vez al año, aunque hay fabricantes que indican como mínimo cada dos años.

Herramientas y útiles necesarios.

Antes de iniciar la operación, además de disponer del líquido refrigerante que nos recomienda el fabricante y de las herramientas de uso común, deberemos disponer del siguiente material:

  • Papel de celulosa.
  • Unos guantes de látex.
  • Una bandeja de plástico.

Limpieza y sustitución del líquido refrigerante.

Por seguridad, nunca realizaremos ninguna operación sobre el circuito de refrigeración con el motor caliente. La diferencia de presiones entre el circuito y el exterior provocaría que el líquido refrigerante entrara en ebullición y podría provocarnos quemaduras graves.

Si queremos limpiar el circuito de refrigeración, introduciremos por el tapón del radiador un líquido específico para limpieza de radiadores. Poner en marcha el motor el tiempo especificado por el producto y parar y dejar enfriar el motor. Una vez frio, podremos sustituir el líquido refrigerante, asegurando así que se extrae del circuito la mayor cantidad de suciedad.

Nota: Si el radiador muy obstruido, también se puede desmontar y limpiar con agua a presión.

Antes de empezar la operación, nos colocaremos los guantes para no tocar el líquido refrigerante, ya que es tóxico por contacto con la piel.

Comprobar que el motor esté frio y acceder al tornillo de drenaje situado en la carcasa de la bomba de agua. Aflojar el tornillo de drenaje procurando situar una bandeja bajo él para recoger el líquido usado para su posterior reciclaje.

Abriremos posteriormente el tapón del radiador y del depósito de expansión para extraer todo el refrigerante del circuito. Una vez se haya vaciado todo el circuito, colocar otra vez el tornillo de drenaje procurando cambiar la junta de estanqueidad que incorpora, y apretarlo al par especificado por el fabricante.

Nota: Si no se dispone de tornillo de drenaje, acceder a un tubo o manguito en la zona más baja del sistema de refrigeración y aflojar la brida que lo mantiene sujeto con el tapón del radiador cerrado. Extraer el tubo para drenar el líquido del circuito, siguiendo la misma operativa que con el tornillo de drenaje.

 

 

 

 

 

Una vez el circuito esté vacío, accederemos a la boca de llenado del radiador e introduciremos el nuevo líquido refrigerante, procurando mover el vehículo o apretar suavemente los tubos de goma para extraer el aire acumulado en su interior. Si el sistema incorpora un tornillo de purgado, se puede aflojar para realizar el purgado del aire, cerrándolo posteriormente.

Rellenar de refrigerante hasta la parte superior de la boca del radiador y llenar el depósito de expansión hasta su nivel máximo. Arrancar la motocicleta y mantenerla al ralentí un minuto para provocar la extracción del aire que quede en el sistema de refrigeración. Rellenar de líquido el radiador, en el caso de que éste haya descendido, y cerrar el radiador y el depósito de expansión.

Para finalizar, calentar el motor a temperatura de servicio y esperar a la puesta en marcha del electroventilador, provocando la total apertura del termostato para conseguir la salida del aire que pueda haber quedado en su interior. Dejar enfriar el motor y comprobar de nuevo el nivel de líquido del radiador y del depósito de expansión, corrigiéndolo en el caso de haber disminuido.

Si quieres aprender a realizar el mantenimiento de tu motocicleta, pídenos información sin compromiso.